jueves, 3 de septiembre de 2009

A JOSEFA SÁNCHEZ SOUSA –“Pepita”

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Foto: Benito González

“La musa y el autor”. 2009

Josefa Sánchez Sousa “Pepita” y el autor Carlos Blanco, en los Estudios de Radio Oasis 106.4 FM de Salamanca, durante el Especial dedicado a “LOS POETAS Y EL AMOR”, bajo la dirección de Isaura Díaz Figueiredo y Benito González en el control.

El poema titulado “GRACIOSA MARIOSA PODALIRIO”, lo escribí en la primavera de 2009 con motivo de la Cena-Homenaje que los miembros de Salamanca Letra Contemporánea y del Grupo Literario del Ateneo de la capital charra le dedicamos a nuestra buena amiga y escritora Josefa Sánchez Sousa “Pepita”.

El poema, junto con otros textos del resto de los integrantes, forma parte del libro que, con este motivo, entregamos a la homenajeada.

GRACIOSA MARIPOSA PODALIRIO

A “Pepita” Sánchez Sousa

Ahí estás.

En la luz.

Casi etérea…

Solemne…

Sosegada…

Son tus labios

el don de la palabra

y tus ojos

ventanas de ilusión

al nuevo día.

¡Pareces levitar!...

Cual pompa de jabón

te elevas,

creces,

enamoras…

Nadie osará olvidarte,

porque fuiste

y eres

y serás

tañido de poeta,

con tu voz profunda,

desgarrada,

misteriosa…

Podalirio con don de eclosionar

al pie de El Madroñal.

Hiciste filtiré con las palabras…

libando entre renglones

y entre versos…

¡Graciosa mariposa!

Amiga,

poeta

y gran persona.

“Pepita” para todos.

La eterna e incombustible.

Aquí dejo constancia:

Josefa Sánchez Sousa.

Autor:

Carlos Blanco Sánchez

Salamanca, lunes 15 de junio de 2009

Nota del autor:

El Madroñal es un pequeño monte granítico, de escasa vegetación, donde pueden encontrarse abundancia de escobas, carrascas y zarzas. Este monte separa la localidad española de La Alberguería de Argañán (Salamanca) y la localidad portuguesa de Aldeia da Ponte. A pesar de recibir ese nombre, en él no hay madroños; solamente algunas parejas de perdices rojas y –hasta no hace muchos años- abundantes conejos. En él, el autor también pudo disfrutar –en su momento- del vuelo y la elegancia de la Mariposa Podalirio Iphiclides podalirius. Pepita y yo sabemos por qué aparece El Madroñal en este poema.

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Algunos de los que asistimos a la Cena-Homenaje. En primer término, a la izquierda, Monteserrat Villar. A la derecha, Annie Altamirano. La velada fue estupenda y muy emotiva, pues “Pepita” no estaba al corriente de dicho homenaje. Enhorabuena.

2 comentarios:

MÓNICA dijo...

Que bello y sentido homenaje, ademas del enorme valor que tienen para la persona que los recibe es un placer para quien puede regalarle una sonrisa a alguien que bordo tanta satisfacciones a nivel emocional con sus letras.
Felicitaciones por el poema que es precioso y por la homenajeada que seguro es merecedora de tantos halagos.
un abrazo maestro

Soledad Sánchez M. dijo...

¡Qué precioso, Carlos!

Fue una iniciativa estupenda: Pepita es maravillosa.

Un beso.

Soledad.